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La lucha contra los hurtos comerciales continúa siendo uno de los principales desafíos para la distribución española. En el marco del 29º Congreso Aecoc de Prevención de la Pérdida, el director general de Aecoc, José María Bonmatí, defendió la necesidad de reforzar la colaboración entre empresas, administraciones y fuerzas de seguridad para reducir el impacto de la denominada pérdida desconocida en el comercio.
Según los datos expuestos durante el encuentro, España registró 633.798 hurtos comerciales en 2025, un 2,4% menos que el año anterior, mientras que durante el primer semestre de 2026 estos delitos descendieron un 3,8%. A pesar de esta evolución positiva, desde Aecoc consideran que los hurtos y otros errores operativos continúan representando un importante coste para las compañías.
Durante su intervención, José María Bonmatí valoró favorablemente la reforma legislativa sobre la multirreincidencia, aunque señaló que todavía es necesario evaluar su impacto real. Asimismo, reclamó medidas adicionales para mejorar la prevención y persecución de estos delitos. Entre ellas, destacó la necesidad de aumentar la disponibilidad de vigilantes de seguridad, flexibilizar determinados aspectos relacionados con el tratamiento de imágenes para la identificación de reincidentes y dotar de más recursos a la administración de justicia para garantizar juicios rápidos y una mayor eficacia frente a los delitos reiterados.
El congreso también abordó la evolución de los riesgos que afectan a las empresas, que ya no se limitan al hurto tradicional. Factores como los ciberataques, las amenazas sobre las cadenas de suministro, los fenómenos climáticos o los ataques violentos a establecimientos comerciales están ampliando el alcance de las estrategias de prevención.
La tecnología tuvo un papel destacado en el encuentro. Expertos de compañías como Leroy Merlin, Logista, CHEP Europe y el Hospital Clínic de Barcelona analizaron cómo herramientas como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT) o la tecnología RFID están contribuyendo a mejorar la monitorización de activos, la trazabilidad de productos y la capacidad de anticipación ante posibles incidencias.
En este contexto, Aecoc subrayó que la prevención de pérdidas requiere una estrategia integral basada en la colaboración público-privada, el liderazgo organizativo y la adopción de nuevas tecnologías capaces de reforzar la seguridad y la resiliencia de las operaciones comerciales.