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El VII Congreso Nacional del Atún, que tuvo lugar el pasado 4 de noviembre, nos ha situado ante un momento decisivo para el sector pesquero español y europeo. Julio Morón Ayala, Director Gerente de Opagac, nos desgrana en este artículo para Retail Actual algunos de los desafíos que tiene por delante.
Durante la última década, hemos concentrado nuestros esfuerzos en garantizar la conservación de los ecosistemas marinos, logrando que el 97% del atún mundial ya provenga de poblaciones en buen estado. Superado el gran reto medioambiental, el desafío actual es garantizar la sostenibilidad social y económica de la cadena de valor, un terreno donde la gran distribución se erige como el aliado estratégico fundamental de nuestra flota.
El comprador actual ha evolucionado y sus exigencias en el punto de venta van mucho más allá del precio, el sabor o la calidad del producto. Hoy nos enfrentamos a un consumidor hiperconectado que demanda conocer la intrahistoria de los alimentos que introduce en su cesta de la compra. Tal y como reflejan los datos de Opagac, el consumidor español reclama herramientas claras en el lineal para verificar tanto el origen como las condiciones en las que se ha capturado el pescado. El 57,7% de los españoles asegura estar dispuesto a pagar más por un pescado que ofrezca garantías absolutas sobre las buenas condiciones laborales de las tripulaciones. Sin embargo, pese a los avances en concienciación, una parte de la población aún desconoce las profundas desigualdades de la pesca internacional.
Los supermercados, hipermercados y grandes superficies son el puente de confianza entre los océanos y los hogares. Frente a las importaciones de flotas de terceros países, como Indonesia y otros países asiáticos, que operan bajo estándares laborales menos exigentes y tienen libre acceso nuestro mercado con atún carente de garantías sociales, el retail tiene en su mano la capacidad de cambiar esta realidad. Apostar en los lineales por el atún de flotas responsables significa asegurar al cliente que, detrás de cada conserva o corte de pescado, hay un compromiso con los derechos humanos, la legalidad y la transparencia.
Esta responsabilidad cobra aún más importancia ante la aplicación, a partir del 14 de diciembre de 2027, del Reglamento europeo que prohibirá comercializar productos elaborados mediante trabajo forzoso. Una normativa que exigirá mayores garantías sociales en las cadenas de suministro y ante la que el estándar de Atún de Pesca Responsable (APR) de Opagac ofrece a las empresas una herramienta de certificación para acreditar las buenas condiciones laborales a bordo, anticiparse a las nuevas exigencias y reforzar la confianza del consumidor.
La cadena de valor alimentaria sólo será verdaderamente sostenible si todos sus eslabones comparten los mismos principios y garantizan el trabajo digno tanto a bordo de los barcos de pesca como en la cadena de transformación y distribución.