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Carmen San Emeterio, directora comercial y de marketing de Beedigital, reflexiona sobre cómo el escaparate más importante para muchas pymes y comercios ya no está en la calle principal, sino en nuestro propio móvil.
Durante años, muchos pequeños comercios vieron la digitalización como algo recomendable, pero no imprescindible. Tener web o perfiles en las redes sociales ayudaba, claro, pero el día a día del negocio seguía dependiendo sobre todo del tráfico físico, la ubicación o el boca-oreja tradicional.
Hoy el escenario es otro. Cada vez más decisiones arrancan en Google, Instagram o, incluso, o en asistentes de IA como ChatGPT y Gemini. Desde el móvil, un usuario puede buscar dónde encontrar un producto cerca de su casa, comprobar si una tienda está abierta o ver qué cafetería tiene mejores valoraciones.
Para los negocios, estar presentes justo en ese momento se ha convertido en un gran reto. Los datos de nuestro último informe, ‘Realidad de la micropyme española: evolución y perspectivas para 2030’, lo reflejan: el 90% de las pymes pierde oportunidades de venta por no disponer de una estrategia de marketing digital bien definida y adaptada a los nuevos hábitos de búsqueda en internet.
Según nuestro informe, la presencia digital de los comercios españoles sigue siendo muy limitada. Solo el 41% disponen de página web y apenas el 2% venden a través de ella. Además, para el 82%, el canal online no llega a representar la mitad de sus ingresos.
En el caso de las tiendas de alimentación y bebidas, esta situación se repite. Del 73% de los negocios que cuentan con una ficha en Google Business Profile, apenas la mitad (54%) la tiene verificada. Asimismo, el 60% sigue sin disponer de web, solo el 7% tienen eCommerce y el 81% no tienen posibilidades reales de aparecer en la primera página de Google.
Estas cifras demuestran que la transformación digital del pequeño comercio todavía está en una fase inicial. Pero también dejan entrever algo importante: los negocios que empiecen a trabajar desde ahora su presencia digital tienen ante sí una gran oportunidad para impulsar su rentabilidad, sobre todo en sectores como el retail.
La digitalización no sustituye al comercio físico. Lo complementa. La mayoría de las compras siguen produciéndose en tiendas, pero el proceso de descubrimiento y comparación es cada vez más digital.
La reciente llegada de la inteligencia artificial a los hábitos de búsqueda de los consumidores, a primera vista, podría parecer un desafío añadido para los pequeños comercios. Sin embargo, la realidad es que abre un nuevo escenario para aquellos negocios que consigan adaptarse antes a esta forma de descubrir y comparar productos o servicios.
Cada vez más usuarios utilizan herramientas conversacionales como ChatGPT y Gemini para buscar recomendaciones, comparar opciones o resolver dudas antes de decidir dónde comprar o qué negocio elegir. La búsqueda tradicional empieza a dejar paso a conversaciones mucho más concretas y personalizadas. Un consumidor ya no se limita a escribir “cafetería cerca”, sino que puede pedir directamente recomendaciones de locales con terraza, buenas valoraciones y opciones sin glutenen una zona determinada.
La cuestión ya no es si un comercio debe estar presente online. La información – horarios, teléfonos, direcciones, descripciones o fotografías, publicaciones - tiene que ser completa, coherente y mantenerse actualizada para que estas herramientas puedan encontrarla y recomendarla.
Contar con un perfil bien gestionado de Google Business Profile también es clave para que la IA recomiende el negocio. En este sentido, un informe de Insites, empresa de SEO y auditoría web, encontró una correlación clara entre el volumen de reseñas en Google y la posibilidad de ser recomendado por una IA.
Los propios comercios empiezan a ser conscientes de que este cambio va mucho más allá de una tendencia puntual. Según nuestro informe, 9 de cada 10 creen que la IA puede ayudarles a mejorar su competitividad, con un 59% que opina que esta tecnología les podría ayudar a reducir el tiempo que actualmente dedican a su negocio. Sin embargo, solo 1 de cada 3 la ha integrado en áreas que realmente impactan en su negocio, como Marketing o Atención al Cliente, lo que evidencia una brecha importante entre conocimiento y uso.
Eso demuestra que muchas pequeñas empresas todavía están en una fase inicial de adaptación. Pero también que existe interés y margen de crecimiento en un momento en el que la presencia digital empieza a influir directamente en la capacidad de competir, atraer clientes y ganar rentabilidad.
Esta transformación puede resultar compleja. Por eso, cobran importancia soluciones como Beedigital, capaces de automatizar la gestión de la presencia digital y adaptarla a los nuevos hábitos de búsqueda, incluidos entornos IA.
Los comportamientos de compra ya han cambiado y todo apunta a que seguirán evolucionando muy rápido en los próximos años. Avanzar en su digitalización es clave para que las tiendas sigan el ritmo y mantengan su competitividad.
Proyecto piloto Beedigital y Visa