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La forma en que los consumidores descubren productos online está cambiando a gran velocidad. Cada vez más usuarios recurren a herramientas de inteligencia artificial para buscar información, comparar alternativas e incluso recibir recomendaciones personalizadas antes de realizar una compra. Tal y como recuerda la consultora Softtek, tendencia está impulsando una nueva transformación del comercio electrónico, en la que ya no basta con posicionarse bien en los buscadores tradicionales.
El tráfico hacia las tiendas online procedente de asistentes de IA se ha disparado en los últimos meses, mientras que una parte significativa de los consumidores reconoce preferir estas herramientas para ahorrar tiempo durante el proceso de compra.
Este nuevo escenario está dando lugar a conceptos como el Generative Engine Optimization (GEO), orientado a optimizar la presencia de marcas y productos en las respuestas generadas por sistemas de IA, y el Agentic Commerce Optimization (ACO), centrado en facilitar que los agentes inteligentes puedan interpretar, comparar y recomendar productos de forma eficaz. [
La cuestión ya no es únicamente aparecer en los primeros resultados de Google. Los expertos advierten de que los asistentes conversacionales y los agentes autónomos se están convirtiendo en intermediarios entre el consumidor y las marcas, filtrando la información disponible y seleccionando qué opciones presentar al usuario.
Para los retailers, esto implica adaptar catálogos, fichas de producto y estructuras de datos para que sean fácilmente interpretables por las nuevas plataformas basadas en inteligencia artificial. La calidad de la información, la actualización de precios, la disponibilidad de stock o la correcta estructuración de los contenidos serán factores cada vez más determinantes.
Sin embargo, la adopción de estas tecnologías también plantea interrogantes. Aunque los consumidores valoran la comodidad y el ahorro de tiempo que ofrecen los asistentes inteligentes, persisten dudas relacionadas con la privacidad de los datos y la fiabilidad de las recomendaciones automatizadas.
En este contexto, las empresas deberán trabajar no solo en mejorar su visibilidad ante los algoritmos, sino también en reforzar la transparencia y la confianza de sus clientes. La capacidad de explicar cómo se gestionan los datos y cómo se generan las recomendaciones será clave para impulsar la adopción de estos nuevos modelos de compra.
La evolución hacia un comercio electrónico mediado por IA abre un escenario de oportunidades, pero también de competencia creciente. Las marcas que consigan convertirse en fuentes fiables y fácilmente procesables para los sistemas inteligentes tendrán más posibilidades de ser recomendadas a los consumidores.
La pregunta ya no es únicamente quién aparece primero en los buscadores, sino quién logra convencer a las máquinas para que le recomienden.