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Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, un estudio indica que solo el 12% de los trabajadores industriales traslada lo aprendido en prevención de riesgos laborales a su puesto, a pesar de los altos índices de siniestralidad laboral en España.
El próximo 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Un nuevo análisis pone el foco en una de las grandes asignaturas pendientes de la industria: la baja eficacia real de la formación en prevención de riesgos laborales (PRL). Según datos recientes, el 88% de la formación en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) no llega a aplicarse en el entorno industrial, lo que limita su impacto en la reducción de accidentes y en la creación de una cultura preventiva sólida.
Solo en 2024 se registraron 647.000 accidentes laborales en España, una cifra que evidencia que el cumplimiento normativo no es suficiente si la formación no se retiene ni acompaña al trabajador en el momento de riesgo. En el ámbito industrial, esta brecha formativa se explica, en gran parte, por la conocida curva del olvido, según la cual el 50% de lo aprendido se pierde en apenas una hora y hasta el 70% en el primer mes.
El problema no radica tanto en la falta de contenidos como en el modelo formativo tradicional, basado en sesiones puntuales, extensas y poco conectadas con la realidad diaria de las plantas industriales. Como resultado, solo un 12% de los empleados aplica efectivamente los conocimientos adquiridos, lo que impide que la formación en PRL cumpla su verdadero objetivo: reducir riesgos y prevenir accidentes.
Desde Vidext, compañía especializada en soluciones de formación corporativa apoyadas en inteligencia artificial, advierten de que esta situación genera también problemas de trazabilidad, ya que muchas empresas no pueden asegurar quién ha recibido cada formación, cuándo y con qué nivel de aprovechamiento.
“La prevención no falla por falta de normas, sino cuando la formación no se recuerda ni se aplica en el momento de riesgo”, señala Jon Enriquez, CEO y cofundador de Vidext.
Coincidiendo con esta fecha señalada, Vidext ha presentado una guía práctica para transformar la formación en prevención de riesgos laborales y convertirla en un proceso continuo, práctico y medible. El modelo se articula en cuatro pasos clave:
Este enfoque permite que la formación deje de ser un trámite puntual y pase a integrarse en el día a día del trabajador, alineándose con los riesgos reales detectados en cada entorno industrial.
La transformación digital de la formación en PRL se perfila así como una palanca estratégica para reducir la siniestralidad laboral, facilitar auditorías y mejorar el compromiso de los empleados con la seguridad. En un contexto en el que la industria sigue registrando tasas elevadas de accidentes, el reto ya no es formar más, sino formar mejor y de forma continua.