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La transformación digital en el comercio español sigue avanzando y ya se refleja de forma clara en la manera de pagar de los consumidores. El pago móvil se ha consolidado como una de las opciones favoritas para las compras diarias tras crecer del 15% al 29% de las preferencias en apenas un año, según una encuesta realizada para PaynoPain. Además, el 54% de los españoles asegura haber sustituido su método de pago habitual por alternativas digitales en los últimos años.
Esta evolución confirma la fuerte penetración de las soluciones de pago digitales en retail, desde las grandes cadenas de distribución hasta los pequeños comercios, impulsada por la búsqueda de experiencias de compra más ágiles y cómodas. Mientras tanto, el efectivo continúa perdiendo protagonismo y solo es el método preferido para el 22% de los consumidores.
Según el estudio, la comodidad es hoy el principal criterio a la hora de elegir cómo pagar para el 54% de los españoles, muy por encima de factores como la rapidez (14%), la costumbre (12%), el control del gasto (10%) o la seguridad (9%).
Pese al crecimiento del pago móvil, la tarjeta física sigue siendo la opción dominante entre los consumidores españoles. El 47% la considera su método preferido para las compras cotidianas. El smartphone ocupa ya la segunda posición con un 29%, mientras que el efectivo queda relegado al tercer puesto con un 22%. Bizum aparece todavía con una presencia testimonial como método de pago habitual en comercios, elegido por un 2% de los encuestados.
La investigación también pone de manifiesto la progresiva desaparición del efectivo en el día a día. Uno de cada cinco consumidores afirma que ya no suele llevar dinero en metálico, mientras que siete de cada diez únicamente portan pequeñas cantidades para situaciones puntuales.
La expansión del pago móvil supone una oportunidad para los retailers, que cada vez buscan procesos de compra más rápidos, fluidos y sin fricciones. La integración de wallets digitales, pagos contactless y experiencias omnicanal se está convirtiendo en un elemento clave para mejorar la experiencia del cliente y reducir abandonos en el momento del pago.
La creciente adopción de métodos digitales también apunta a una evolución del punto de venta físico, donde la rapidez y la comodidad ganan peso frente a la utilización de efectivo. Para el sector retail, esta tendencia confirma la necesidad de adaptar las infraestructuras de cobro a un consumidor cada vez más digitalizado y acostumbrado a operar desde el móvil.