Empresas Premium
La transformación del supermercado tradicional está acelerándose. A la venta de productos frescos y de gran consumo se suma ahora una apuesta cada vez más ambiciosa por la comida preparada y los espacios de consumo inmediato. Mesas, microondas y zonas habilitadas para comer están dejando de ser una excepción para convertirse en un nuevo reclamo comercial.
Los "mercaurantes" reflejan una tendencia que va mucho más allá de la comida preparada. Muestran cómo el retail busca ofrecer servicios adicionales y generar nuevas experiencias dentro de la tienda física en un momento en el que la competencia por captar la atención del consumidor es cada vez más intensa.
Detrás de esta tendencia hay cambios profundos en los hábitos de compra y alimentación según un estudio de la UOC. El auge de los hogares unipersonales, las largas jornadas fuera de casa y la búsqueda de soluciones rápidas y económicas impulsan una fórmula que permite comer por pocos euros sin necesidad de acudir a un restaurante. Los datos citados por Ana Isabel Jiménez-Zarco, profesora de la UOC, indican que el fenómeno responde a una transformación de la vida urbana más que a una simple cuestión de precio.
La expansión de estas zonas de consumo preocupa especialmente al sector hostelero. La patronal Hostelería de España ha trasladado ya su malestar por la proliferación de espacios que, en la práctica, permiten consumir comida preparada dentro del supermercado bajo unas condiciones regulatorias distintas a las de la restauración tradicional.
Y es que el impacto puede ser especialmente relevante en el mercado del menú del día. Para muchos trabajadores que comen fuera de casa, la posibilidad de adquirir un plato preparado y consumirlo inmediatamente en el mismo establecimiento supone una alternativa rápida y económica frente a bares y restaurantes.
La cuestión ha trascendido el ámbito comercial para entrar de lleno en el terreno jurídico. La profesora de Derecho Mercantil de la UOC, Anna Ruiz, recuerda que el debate depende de cuándo una simple zona de degustación deja de ser un servicio complementario y empieza a funcionar como un restaurante.
El marco regulatorio actual contempla las llamadas "zonas de degustación" dentro del comercio minorista, pero el crecimiento del fenómeno está obligando a revisar dónde se sitúa la frontera entre distribución alimentaria y restauración.
La apuesta no es menor. Según los datos mencionados por la UOC, el supermercado concentra el 67,2% de los lugares de compra de alimentación en España y el gasto alimentario fuera del hogar alcanzó los 35.872 millones de euros en 2024. Además, el 95% de los consumidores incorpora platos preparados a sus compras, lo que revela el enorme potencial de un segmento que continúa creciendo.
Para las cadenas de distribución, convertir el punto de venta en un espacio de consumo representa una nueva vía para aumentar el tráfico, fidelizar clientes y capturar momentos de consumo que históricamente estaban reservados a la hostelería.
La pregunta ya no es si esta fórmula de los Mercaurantes seguirá creciendo, sino hasta qué punto cambiará el equilibrio entre supermercados y restaurantes en los próximos años.