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La sostenibilidad se ha convertido en un factor estratégico dentro del sector agroalimentario. En esta línea, Bollo Natural Fruit acaba de presentar su Memoria de Sostenibilidad 2025, un ejercicio marcado por la consolidación de su impacto social y ambiental y por hitos tan relevantes como su incorporación al movimiento B Corp y el lanzamiento de la plataforma Natural Change.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la dimensión social alcanzada por la compañía. Durante el último año, su Plan Social ha beneficiado a más de 2.000 personas, ha canalizado más de 300.000 euros en aportaciones sociales y ha impulsado la donación de más de 100.000 kilos de fruta a través de diferentes organizaciones y entidades de impacto social.
Además, la empresa ha reforzado su apuesta por la inclusión laboral mediante la incorporación de 58 personas con discapacidad a su plantilla, gracias a acuerdos con entidades especializadas como Cáritas y otros programas de acompañamiento e integración laboral.
Más allá de las acciones de responsabilidad social, la compañía está integrando los criterios ESG en el núcleo de su actividad. La entrada en la comunidad B Corp supone una validación externa de sus estándares ambientales, sociales y de gobernanza, alineándose con su nuevo propósito corporativo: “cambiar el futuro de la fruta”.
Este planteamiento se articula a través de Natural Change, plataforma de Bollo Natural Fruit para coordinar iniciativas relacionadas con la protección ambiental, el desarrollo de las comunidades locales y la promoción de hábitos de vida saludables.
En el ámbito medioambiental, la firma continúa impulsando su modelo de agricultura bio-inclusiva, una iniciativa propia orientada a compatibilizar la producción agrícola con la conservación de la biodiversidad.
Actualmente, la compañía gestiona 2.074 hectáreas bajo este modelo, con la incorporación durante el último ejercicio de 714 hectáreas de fincas propias y otras 565 hectáreas pertenecientes a agricultores colaboradores. Entre las actuaciones desarrolladas destacan la instalación de hoteles para insectos, cajas nido para aves y rapaces, refugios para murciélagos y corredores ecológicos destinados a favorecer los ecosistemas locales.
La apuesta ambiental también se traduce en avances en agricultura regenerativa, con 56 hectáreas ya gestionadas bajo este enfoque, y en una estrategia de descarbonización que ha permitido reducir un 17% las emisiones totales de gases de efecto invernadero y más de un 30% la intensidad de carbono por tonelada comercializada.
La gestión del agua constituye otro de los grandes retos para el sector hortofrutícola, especialmente en regiones como Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, donde opera la compañía.
En este contexto, Bollo Natural Fruit mantiene activo desde 2022 un Plan de Eficiencia Hídrica que le ha permitido alcanzar una huella media de 289 metros cúbicos por tonelada producida, situándose entre los valores más eficientes del sector. Además, cuenta con más de 2.300 hectáreas certificadas bajo el estándar SPRING para la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Con una creciente presión regulatoria y una mayor demanda de transparencia por parte de consumidores y distribuidores, la sostenibilidad se está convirtiendo en un elemento diferencial dentro del mercado alimentario. El caso de Bollo Natural Fruit refleja cómo las inversiones en impacto social, biodiversidad, reducción de emisiones y uso eficiente del agua pueden transformarse en una palanca de competitividad y posicionamiento para las empresas del sector.