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Un estudio señala que los usuarios mantienen el uso de las plataformas, aunque priorizan contenidos creíbles y muestran mayor espíritu crítico.
El 87,7% de los españoles considera que las redes sociales están hoy más polarizadas que hace tres años, según el Observatorio PHI de consumo, influencia y confianza digital 2026. El estudio concluye que, aunque las plataformas mantienen un papel central en el descubrimiento de productos, información y entretenimiento, los usuarios adoptan una actitud más crítica ante los contenidos que consumen.
En este contexto, Instagram continúa siendo la red social con mayor influencia en las decisiones de compra, citada por el 32,7% de los encuestados, seguida de YouTube, con un 18,7%. Además, un 15% afirma que la inteligencia artificial ya influye más que las propias redes sociales a la hora de descubrir productos o tomar decisiones de consumo.
El informe también identifica los factores que más deterioran la experiencia de los usuarios. La desinformación encabeza la lista, con un 25,3%, seguida de la publicidad excesiva, con un 23,7%, las opiniones políticas extremas, con un 23,5%, y los contenidos agresivos o tóxicos, con un 21,5%. En cambio, solo un 6% considera que los influencers poco auténticos son uno de los principales problemas de las plataformas.
La percepción de polarización varía según la red social. Para el 40,6% de los encuestados, X, anteriormente Twitter, es la plataforma donde el enfrentamiento de opiniones resulta más evidente. Le siguen TikTok, con un 21,2%, Instagram, con un 19,3%, y Facebook, con un 11,5%.
Pese a este contexto, el estudio apunta que los usuarios mantienen un elevado grado de autonomía respecto a los contenidos que reciben. El 48,1% asegura que las publicaciones de personas con opiniones similares no condicionan especialmente su forma de pensar, mientras que un 43,4% reconoce una influencia moderada y solo un 8,5% admite verse muy influido.
A partir de estos resultados, el estudio identifica el auge del consumidor digital crítico, un perfil que continúa utilizando las redes sociales como principal canal para informarse, descubrir productos e interactuar con las marcas, pero que exige mayor credibilidad, contenidos útiles y conversaciones de calidad. Según el análisis, esta evolución obliga a las empresas a complementar las estrategias basadas en el alcance con acciones orientadas a generar confianza y aportar valor a la audiencia.