por Retail Actual 30 de octubre, 2015 Ecommerce comentarios Bookmark and Share
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Grandes cadenas de EE UU ya han visto que quien no se sume a esta corriente del Internet de las Cosas (IoT), será engullido por ella. El experto Emérito Martínez de IDE-Cesem Business School, nos da las claves y ejemplos para no perder esta oportunidad.

Imagínate que en un futuro próximo si tuvieras un accidente de tráfico, el coche pudiera llamar a una ambulancia con más rapidez que un teléfono, o que cuando te traslada al hospital pudiera acceder a tu historial médico y saber con antelación si eres alérgico a algún medicamento. Esto es lo que llamamos Internet de las Cosas –IoT, por sus siglas en inglés de Internet of Things– y es, junto a la robótica, una de las disciplinas tecnológicas que más desarrollo tendrá en los próximos años. La pregunta es si tiene cabida en el sector del retail y cómo se está aplicando en el negocio.

Lo cierto es que hoy en día ya estamos viviendo una revolución con los dispositivos ‘wearables’ como los relojes “inteligentes”, gafas, smartphones de lectores RFID (Identificación por autofrecuencia) que permiten de forma sencilla, incluir una serie de app para realizar pagos con el móvil o compras vía Internet. Diversos estudios de mercado estiman que para 2017 el Internet de las Cosas ya será mayor que el mundo del PC, la tablet y el smartphone juntos.

De hecho, en 5 años las empresas que no se adapten a esta nueva revolución del Internet de las Cosas perderán su ventaja competitiva. Por ejemplo, un fabricante de electrodomésticos tendrá que equiparlos con acceso a Internet y el supermercado a su vez hacer lo posible para habilitar en su gestión diaria del stock los pedidos realizados por estos frigoríficos cuando detecten la falta de algunos alimentos, por lo tanto la frontera de cooperación interempresas evolucionará. Habrá una ‘simbiosis digital’.

Amazon y su Dash Button
A continuación me gustaría compartir casos de innovación realizados por empresas norteamericanas en el sector de la distribución en alimentación y de los que incluímos un enlace de Youtube que explica cómo se desarrollan. Como en otros ámbitos, van por delante en nuevos desarrollos pero han creado un precedente en cuanto a nuevos modelos para comercializar productos usando las nuevas tecnologías.

El gigante Amazon presenta Dash Button, un producto muy diferente de los lanzamientos a los que nos tienen acostumbrados. No es teléfono ni tablet, tampoco su nuevo lector de libros electrónicos. Es un pequeño mando con el que presionando su botón compraremos ciertos productos de forma instantánea.

¿Cómo funciona? Sencillo es decir poco. Tras una primera configuración a través de un smartphone del Dash Button que deseemos, podremos ‘pegarlo’ a una superficie (la trasera incorpora un adhesivo para ello) y empezar a utilizarlo. Dispone de conexión wifi, de forma que puede asociarse a nuestra red inalámbrica doméstica. La dinámica es muy intuitiva: una vez se haya realizado un pedido, el sistema notificará al usuario a través de correo electrónico. Por supuesto, podremos tener múltiples Dash Buttons asociados a diferentes productos: uno en el baño para cuando se nos esté acabando el papel higiénico. Sí, suena algo... extraño, pero es lo que nos depara el futuro; tendremos otro en la despensa para hacer el pedido del agua mineral; otro para los pañales del bebé, para el café...

Tesco y su marca Homeplus
Cuando Tesco tomó la decisión de aterrizar en Corea del Sur decidió evolucionar a una nueva marca llamada Homeplus. Fueron abriendo tiendas y adaptándose a las necesidades de los coreanos hasta que, en 2009, su marca Homeplus era el segundo supermercado, sólo por detrás de E-Mart, que además tenía más tiendas abiertas.

El dilema de Tesco era el siguiente: ¿cómo convertirse en el primer supermercado sin abrir más tiendas? ¿Qué necesitaba un mercado tan peculiar como el de Corea del Sur? Hay que tener en cuenta que es uno de los países donde más horas se pasa la gente en el trabajo o desplazándose. Acercarse al centro comercial a hacer la compra es casi una odisea que sólo puede realizarse cuando se alinean los planetas.

Partiendo de esa base –gente altamente ocupada, sin tiempo libre y el poco que tienen, sin ganas de pasarlo en un supermercado–, Tesco pensó que lo mejor era acercar la tienda al cliente, y no al revés. ¿Cómo? A través de las nuevas tecnologías. Aquí viene cuando dan con esa idea sencillamente genial que a muchos nos encantaría tener.

Decidieron poner pósters gigantes en las estaciones de metro que simularan lineales de supermercado con sus productos, los cuales tenían un código QR. Mediante la aplicación móvil de Homeplus, el consumidor capturaba los códigos QR de los productos que quería comprar y el supermercado se los llevaba cómodamente a su casa. En apenas cuatro meses, Homeplus se convirtió en el primer supermercado online de Corea del Sur, habiendo aumentado en más de un 70% las altas en su supermercado online y las ventas en más de un 130%.
El canal Youtube también dispone de un vídeo que explica esta nueva idea aplicada en Corea del Norte.

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