por Retail Actual 21 de julio, 2022 Productos comentarios
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José Velázquez, director general de Infor España, desgrana con Retail Actual los criterios a tener en cuenta en materia de sostenibilidad a la hora de diseñar y lanzar un producto de alimentación.

Tal y como señalan las Naciones Unidas, el nexo agua-alimentación-energía es el núcleo de cualquier esfuerzo de desarrollo sostenible. Y, dado que los alimentos representan el 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, no es difícil entender por qué se presiona a los productores y procesadores de alimentos para que aumenten sus credenciales de sostenibilidad. Es necesario que las empresas conviertan este reto en una oportunidad, asegurándose de que los productos responden a las crecientes expectativas de los clientes en materia de sostenibilidad y responsabilidad social, al tiempo que garantizan el cumplimiento de un aumento constante de los requisitos legislativos pertinentes. En el desarrollo de productos, en particular, las empresas alimentarias tienen que trabajar más y mejor para optimizar la sostenibilidad de sus productos.

Sostenibilidad: cambio impulsado por los clientes

La combinación de un aumento de las personas influyentes en las redes sociales y una mayor cobertura mediática del consumo sostenible y responsable significa que cada vez más clientes quieren tener visibilidad y una conexión real con las cosas que compran cada día, incluidos los productos alimentarios. Y no sólo se preocupan por los productos en sí, sino también por la forma en que se envasan y se transportan.

No cabe duda de que la legislación en materia de sostenibilidad también va en aumento para los productores de alimentos, con normas de envasado vigentes en algunos países. Dado que los requisitos de etiquetado de los valores nutricionales y los alérgenos ya son estándar, es probable que en los próximos años aumenten las normativas sobre cuestiones como las emisiones de carbono y el uso del agua.

Aunque unas credenciales de sostenibilidad sólidas aún no son la "licencia para operar" en la que inevitablemente se convertirán, cada vez más empresas alimentarias se distinguen de las demás gracias a la sostenibilidad. Pero ¿cuáles son las casillas que hay que marcar para que un producto sea "sostenible"? Es aquí donde las empresas alimentarias se enfrentan quizás a su mayor reto, sobre todo cuando se trata de desarrollar nuevos productos "sostenibles".

El alcance de la sostenibilidad

El enfoque más sencillo y algo básico es determinar el impacto medioambiental de las fuentes propias o controladas, es decir, todos aquellos factores que se encuentran dentro de los límites del productor de alimentos. Hay que ir un paso más allá e incluir el impacto medioambiental de cualquier proceso de electricidad, vapor, calefacción o refrigeración que consuma la empresa. Pero el enfoque estándar debería ser ampliar aún más el alcance y tener en cuenta el impacto medioambiental de cada paso de la cadena de suministro, por utilizar esa frase tan manida, desde la granja hasta el plato. Y, si la industria se toma realmente en serio la sostenibilidad, tiene que ir más allá del tenedor, y considerar el cierre del bucle de la economía circular, analizando también los residuos y las opciones de reciclaje. Sin embargo, actualmente no existen directrices sobre lo que representa un informe de sostenibilidad sólido y es aquí donde se necesita claridad.

La falta de cohesión y homogeneidad en el etiquetado de los productos no ayuda a la situación, ya que los consumidores buscan claridad sobre las múltiples etiquetas ecológicas de una industria que no siempre está en condiciones de dar explicaciones. ¿Dónde empieza y termina la sostenibilidad? Por ejemplo, hay un interés creciente por la agricultura regenerativa, que defiende prácticas agrícolas que fomentan la fertilidad del suelo, y cada vez más proveedores intentan utilizar menos agua en los procesos de producción. Al mismo tiempo, la sostenibilidad puede incluir la mejora de la inclusión social y económica de agricultores y proveedores.

Entonces, ¿dónde están los parámetros de sostenibilidad? En última instancia, por el momento, corresponde a los productores y procesadores definir cuáles son los múltiples factores que deben tenerse en cuenta para determinar el grado de sostenibilidad de un producto. Esto incluye satisfacer la demanda de los clientes en cuanto a la transparencia de la sostenibilidad y poner en marcha los procesos que podrán hacer frente a la introducción de requisitos legislativos concretos que deberían crear una mayor igualdad de condiciones.

Sobrecarga de datos en el ciclo de vida del producto

Cuando se trata de lanzar al mercado un producto nuevo y sostenible, el principal reto para las empresas alimentarias es cómo gestionar las enormes cantidades de datos procedentes de toda la cadena de suministro (por no hablar de asegurarse de que los datos que se reciben de los socios de la cadena de suministro son exactos). Tampoco se trata de datos estáticos, sino de datos dinámicos sin características fijas del producto que dependen del país de origen de un ingrediente, por ejemplo, o del método de transporte, o de cómo debe ser envasado. Con un número cada vez mayor de factores que hay que tener en cuenta para determinar la sostenibilidad, la complejidad de la gestión del ciclo de vida del producto y del desarrollo de este crece a un ritmo asombroso. Esto significa que ya no se trata sólo de la formulación del producto, sino de agilizar y automatizar su proceso de desarrollo, consiguiendo productos relevantes y atractivos para el mercado lo más rápidamente posible.

Aquí es donde las hojas de cálculo ya no son lo suficientemente buenas cuando se trata de PLM, incapaces de tratar rápida y eficazmente los enormes volúmenes de datos dinámicos que hay que tener en cuenta. Las hojas de cálculo no sólo son propensas a cometer errores, sino que además consumen mucho tiempo, ya que se pasan de un departamento a otro en un esfuerzo por amalgamar las acciones y actividades de todas las partes implicadas.  Con la herramienta de PLM adecuada, las empresas pueden captar ideas y calificarlas en procesos estructurados de entrada por etapas, aportando una nueva transparencia no sólo a los criterios de decisión y responsabilidad, sino también a las credenciales de sostenibilidad.

Cómo gestionar la información que proporcionan los datos

La herramienta adecuada facilita las aportaciones de todas las partes de la empresa, proporcionando un repositorio central de toda la información relevante. Las actividades se asignan a varios departamentos y personas, se programan en paralelo y requieren la aprobación digital antes de poder realizar cualquier otra acción, lo que acelera todo el proceso de desarrollo de productos y lo hace menos propenso a errores y más eficiente. Con demasiada frecuencia, los nuevos productos llegan tarde al mercado debido a un descuido en una o varias áreas del proceso de desarrollo de productos. Todas las etapas que intervienen en la comercialización de los productos adecuados en el momento oportuno están tan interrelacionadas y son tan codependientes que el más simple de los errores en una parte aparentemente intrascendente del proceso puede conducir al fracaso.

Ciclo de vida del producto

El ciclo de vida del producto no empieza y termina con su desarrollo, sino que continúa durante mucho tiempo después de su lanzamiento. La capacidad de recalcular los factores de sostenibilidad cuando se cambia de proveedor, se modifican los ingredientes o se responde a la nueva legislación, por ejemplo, es crucial y es algo demasiado complejo y que requiere demasiado tiempo como para dejarlo en manos de las hojas de cálculo. Las soluciones PLM adecuadas pueden gestionar todo este proceso, modificando las especificaciones de un producto concreto y diciéndole cómo deberán cambiar las fórmulas para optimizar no sólo las especificaciones y los costes, sino también la sostenibilidad.

Si se da un paso más, también hay que tener en cuenta la gestión de la fase final del producto. Así pues, el PLM va más allá de la formulación hasta la mesa y contempla la posibilidad de reciclar los envases e incluso las opciones de gestión responsable de los residuos alimentarios, pasos que representan esfuerzos adicionales para impulsar las credenciales de sostenibilidad de un producto o una empresa alimentaria concretos.

A medida que un mayor número de empresas alimentarias se esfuerza por conseguir productos verdaderamente sostenibles, la capacidad de introducir dichos productos en el mercado con rapidez es crucial, ya que ayuda a crear una verdadera ventaja competitiva en un mercado cada vez más desafiante y competitivo. La tecnología es la clave para optimizar la sostenibilidad, ya que permite a las empresas alimentarias adaptarse a los cambios en la demanda y la legislación sin dejar de ofrecer productos atractivos a los consumidores. Con la tecnología adecuada, las empresas alimentarias pueden agilizar todo el proceso de desarrollo de los productos y establecer la infraestructura necesaria para un compromiso continuo de ofrecer los más altos estándares de sostenibilidad.

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