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La situación económica de los hogares españoles muestra señales de recuperación. Aunque la confianza del consumidor continúa en terreno negativo, el Índice Panorama de Kantar mejora en el tercer trimestre de 2026 y alcanza su mejor resultado de los dos últimos años, impulsado por una percepción más positiva de la economía familiar.
El dato más relevante para fabricantes, distribuidores y retailers es que el 82% de los consumidores afirma llegar a final de mes, frente al 76% registrado en el trimestre anterior. Además, aumenta de forma significativa el porcentaje de quienes aseguran hacerlo con comodidad, pasando del 29% al 34%, mientras que disminuye el número de hogares con dificultades para cubrir sus gastos mensuales.
Esta mejora en la percepción de la economía doméstica se refleja también en la valoración que los consumidores hacen de su propia situación financiera, que alcanza su nivel más alto desde 2021 y acumula tres trimestres consecutivos de crecimiento. Sin embargo, las expectativas sobre los próximos meses siguen siendo negativas, lo que evidencia que el consumidor continúa actuando con prudencia.
El estudio muestra que la capacidad de ahorro se mantiene estable. Ocho de cada diez consumidores declaran disponer de algún margen para ahorrar, aunque cada vez son más los que lo hacen de manera ocasional frente al ahorro sistemático de todos los meses.
En paralelo, mejora la percepción sobre el empleo. Disminuye el porcentaje de ciudadanos que espera un aumento del desempleo durante el próximo año y también se reduce el temor a perder el puesto de trabajo, factores que tradicionalmente influyen en las decisiones de compra y consumo.
Por categorías, los productos financieros son los que registran la mayor mejora en intención de compra. El 26% de los consumidores considera que es un buen momento para contratarlos, seis puntos más que en la medición anterior. También mejoran las valoraciones de la formación y el ocio, mientras que las grandes compras, como vivienda, automóvil o reformas, siguen siendo las peor posicionadas.
Para el sector retail, estos resultados dibujan un escenario de consumo más favorable que hace unos meses. El consumidor percibe una situación económica personal más sólida, pero mantiene la cautela sobre el futuro, una combinación que puede favorecer el gasto cotidiano y las compras planificadas, aunque sin llegar todavía a un clima de plena confianza.