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La negociación del Convenio Colectivo Estatal de Industrias Cárnicas vuelve a atravesar un momento crítico tras concluir sin acuerdo una nueva mediación celebrada en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA). Las organizaciones empresariales Anice, Fecic y Agencex denuncian la falta de avances en la negociación y responsabilizan a los sindicatos del bloqueo que mantiene pendiente la actualización salarial correspondiente a 2026.
Según las patronales, la propuesta empresarial incluye un incremento salarial del 3,8% para este año, además de subidas para 2027 y 2028 y una cláusula de revisión vinculada a la evolución del IPC para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores. Sin embargo, sostienen que la negociación permanece estancada pese a los intentos de acercamiento planteados en los últimos meses.
Uno de los aspectos que más preocupa a las organizaciones empresariales es el impacto económico de los cinco días de huelga anunciados para noviembre. Sus estimaciones apuntan a que los trabajadores que secunden la totalidad de los paros podrían perder más de 500 euros en su nómina mensual, una situación que, según defienden, se sumaría al retraso en la aplicación de las mejoras salariales pendientes.
Aunque el enfrentamiento se centra en el convenio laboral, la industria cárnica representa una actividad estratégica dentro de la cadena agroalimentaria española. La prolongación del conflicto genera inquietud en empresas, distribuidores y operadores logísticos ante posibles incidencias en la producción y el abastecimiento si finalmente los paros se materializan. Esta preocupación aumenta en un contexto marcado por la presión de costes, la incertidumbre de los mercados internacionales y la necesidad de mantener la competitividad de una de las industrias exportadoras más relevantes del sector alimentario.
Las patronales también han mostrado su preocupación por la coincidencia de la huelga con otras movilizaciones convocadas para noviembre, un escenario que, en su opinión, podría dificultar la búsqueda de un acuerdo negociado y prolongar la incertidumbre en el sector.
Ante la falta de avances, Anice, Fecic y Agencex han anunciado su intención de acudir a la Audiencia Nacional al considerar que se está vulnerando el deber de negociar de buena fe. Las organizaciones empresariales aseguran que mantienen abierta la vía del diálogo y defienden la necesidad de alcanzar un acuerdo que permita mejorar las condiciones laborales, preservar el empleo y garantizar la estabilidad de las empresas cárnicas.
El desenlace de esta negociación será seguido de cerca por toda la cadena de valor alimentaria, ya que afecta a una actividad clave para fabricantes, distribuidores y operadores del gran consumo.