El estudio sobre el absentismo en la distribución, presentado este 30 de septiembre, revela además que este problema provoca la pérdida de cerca de 12,6 millones de horas de trabajo al año, lo que equivale a 7.113 empleos a tiempo completo.
La investigación destaca que el fenómeno mantiene una tendencia creciente. El 81,8% de las empresas consultadas asegura que el absentismo ha aumentado durante los tres últimos años, hasta situarse en torno al 8%, por encima de la media nacional, que se encuentra en el 7,6%.
Absentismo en el comercio
En el conjunto del comercio minorista se registraron en 2025 más de 734.000 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, con una duración media superior a los 45 días. Según el informe, la equivalencia de trabajadores que no acudieron ningún día al trabajo durante todo el año asciende a 158.805 personas en el sector y a unas 19.000 en las empresas asociadas a Anged.
Las contingencias comunes concentran la mayor parte del problema. El 91% de las compañías considera que su impacto es alto o muy alto y representan aproximadamente el 75% de las horas no trabajadas. Además, el absentismo derivado de estas contingencias ha aumentado un 60% desde 2018 en las empresas analizadas.
La presión sobre la organización del trabajo obliga a las empresas a adoptar medidas de flexibilidad. El 81,8% recurre a la contratación temporal para cubrir ausencias y el 72,7% reorganiza equipos. En numerosos casos, las bajas ni siquiera se cubren debido a la dificultad de prever su duración o encontrar sustituciones.
El informe también pone el foco en la salud mental. Las bajas relacionadas con problemas psicológicos representan ya el 20% del total y han registrado un crecimiento del 100% en los últimos años. Como respuesta, el 81,8% de las compañías participantes ha implantado programas de apoyo psicológico y bienestar emocional.
Causas del absentismo
Entre las causas identificadas por las empresas figuran factores como las dificultades de conciliación laboral y personal, problemas de salud leves, el denominado "efecto lunes" o las ausencias vinculadas a periodos festivos y puentes. El 80% de las organizaciones encuestadas también detecta incidencias relacionadas con causas difíciles de justificar.
Ante esta situación, las empresas reclaman reformas estructurales para mejorar la gestión de las bajas laborales. Entre las propuestas planteadas figuran una mayor colaboración público-privada en el ámbito sanitario, permitiendo a las mutuas adelantar determinadas pruebas diagnósticas y autorizar altas médicas en algunos supuestos, la revisión de los complementos por incapacidad temporal, el impulso de la digitalización sanitaria y el desarrollo de políticas de envejecimiento activo para adaptar las condiciones laborales al progresivo envejecimiento de las plantillas.