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La industria de las bebidas refrescantes en España ha protagonizado una profunda evolución en los últimos veinte años. Entre 2005 y 2025, el contenido medio de azúcar de estas bebidas se ha reducido un 49%, un cambio que refleja el esfuerzo del sector por adaptar su oferta a las nuevas tendencias de consumo y a una creciente demanda de alternativas con menor aporte calórico.
Actualmente, según la Asociación de Bebidas Refrescantes (organización empresarial que representa a la industria de las bebidas refrescantes en España desde 1977) más del 60% de las bebidas refrescantes que se comercializan en el mercado español son opciones bajas o sin calorías. Esta transformación ha sido posible gracias a procesos continuados de reformulación y al desarrollo de nuevas referencias que buscan ofrecer mayor variedad al consumidor.
La innovación se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la categoría. El sector destina alrededor del 30% de su inversión a actividades innovadoras y más de un tercio de ese esfuerzo se dirige al desarrollo de nuevos productos y variedades.
Esta estrategia ha favorecido la aparición de nuevas propuestas dentro de una categoría que supera las 2.000 referencias en España y que abarca desde refrescos y gaseosas hasta bebidas de té, isotónicas, deportivas o aguas enriquecidas.
Según la Asociación de Bebidas Refrescantes, estos resultados son fruto de un compromiso sostenido con la reducción de azúcar y el impulso de alternativas bajas o sin calorías, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de elección de los consumidores.
El avance de la categoría responde también a la búsqueda de una oferta más adaptada a diferentes estilos de vida, necesidades nutricionales y momentos de consumo. La diversidad de formatos, sabores y perfiles nutricionales permite atender una demanda cada vez más segmentada, en línea con las principales tendencias del mercado de alimentación y bebidas.
Además, el consumo de bebidas refrescantes mantiene un importante componente social. El 80% de las ocasiones de consumo se producen en compañía de familiares o amigos y el 72% tiene lugar durante momentos diurnos, como comidas, aperitivos o tardeos.
La reducción de azúcar forma parte de una estrategia sectorial más amplia orientada a avanzar en sostenibilidad y responder a los compromisos alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El seguimiento de estos indicadores permite medir la evolución de una industria que continúa invirtiendo en innovación para responder a las demandas de los consumidores y del mercado.