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La inteligencia artificial avanza en el retail, pero su verdadero impacto depende de la calidad de los datos, la organización interna y el papel de las personas en su adopción y uso.
En el ámbito del retail, la inteligencia artificia esta teniendo una transición relevante. En un entorno marcado por clientes cada vez más exigentes y operaciones más complejas, las compañías se enfrentan al desafío de integrar la innovación tecnológica de forma efectiva, alineándola con sus procesos, sus datos y sus equipos. Este nuevo paradigma ha centrado el debate en el Retail Forum 2026, donde se ha puesto de relieve que el diferencial ya no está solo en innovar, sino en cómo se implementa y se integra en la organización.
La clave reside en encontrar un equilibrio que permita mejorar la eficiencia sin perder la cercanía en la experiencia del cliente.
A medida que la inteligencia artificial gana protagonismo en el entorno empresarial, el foco se desplaza hacia su implementación real. Lejos de soluciones plug & play, el éxito depende del trabajo previo: la definición de procesos, la estructuración de los datos y la claridad en los objetivos.
En este sentido, el CIO del Grupo Iskaypet, Kiko León, subrayó que: "Si el proceso no está definido, la IA no funcionará bien", insistiendo en la necesidad de construir una base sólida antes de implementar cualquier tecnología. Una visión que también comparte Pedro Beneyto, CEO de Hawkers Group, quien destacó que los flujos de trabajo son la clave para el éxito de la implantación de una nueva herramienta de IA en la compañía: "Lo preferible es comenzar por tareas relativamente simples, de poco valor añadido, pero de mucho volumen, y a partir de ahí ir escalando a otras más complejas".
Otro de los retos señalados es el retorno de la inversión. En entornos de IA predictiva y generativa, identificar el ROI sigue siendo complejo, lo que obliga a priorizar casos de uso concretos y medibles. En este contexto, la ventaja competitiva no reside en adoptar primero, sino en ejecutar mejor.
El dato se posiciona como un elemento determinante en el desarrollo de la IA en retail. Más allá del volumen, la clave está en su calidad, gobernanza y capacidad de uso transversal.
Así lo explicó Data & Analytics Lead de Alcampo, Rodrigo Dorado Camperi, quien incidió en la importancia de contar con "datos correctos, conocimiento de las fuentes de origen y trazabilidad" para construir casos de uso efectivos. En la misma línea, Chief Operating Officer de Martínez Hermanos 1927, Fernando Clemente, afirmó que: "El cuello de botella es que el lenguaje se entienda en todas las áreas".
El desafío no es únicamente técnico, sino también cultural. La adopción de herramientas de IA requiere comprensión, formación y adaptación por parte de los equipos. En este sentido, Retail Director de las Outlet Stores de Tendam, Max Buges, indicó que la implantación tecnológica implica “un proceso de transformación y cambios organizativos”, donde la integración en el día a día resulta clave.
En un contexto marcado por la automatización, el factor humano mantiene un papel central. Las personas continúan siendo clave en la relación con el cliente y en la supervisión de las decisiones impulsadas por la IA. En este sentido, el Retail Manager de PC Componentes, Jesús Tena, ha puesto en valor el impacto directo del trato humano en la fidelización: “El cliente vuelve por la persona que le ha atendido”.