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El vino Nebro 2022 de la bodega Finca Villacreces ha conseguido este año ser el Mejor Tinto en los Premios Magníficos de la revista Vivir el Vino.
Finca Villacreces comienza el año con buen pie. Ha recibido uno de los premios más prestigiosos del sector del vino con Nebro 2022, su vino más personal. El equipo de cata de Vivir el Vino, con Raúl Serrano como director de la Guía y Alberto Matos, director de la revista Vivir el Vino, fueron los encargados de la entrega de este Premio.
Lalo Antón, director general de Finca Villacreces, recogió su premio Magnífico al Mejor Vino Tinto, y comentó desde el escenario del teatro Alcázar, que este premio “reconoce el esfuerzo que hacemos en Villacreces por crear un gran vino, algo irrepetible, del que se cuida cada pequeño detalle para sacar el máximo provecho a una uva única sin la que podríamos hacer Nebro”.
Nebro 2022 nace de una pequeña parcela de Tempranillo - de 1,2 hectáreas – plantada en 1917 y con escaso rendimiento. De este vino, Finca Villacreces solo se elabora 1280 botellas una edición limitada de añadas de extraordinaria calidad. Nebro 2022 ha realizado la fermentación maloláctica en barrica nueva de roble francés para después tener una crianza de 16 meses en barricas de roble francés nueva de grano fino de la tonelería Darnajou y 6 meses en fudre de roble francés de la tonelería Taransaud.
Para el equipo de cata de Vivir el Vino, Nebro 2022 supera a la añada 2021 “mantiene su profundidad y concentración con una fruta más fresca e inmediata. La crianza está perfectamente equilibrada, con notas especiadas, balsámicas y tostadas integradas. En boca es exhuberante y tensa, con gran viveza, frescura, acidez magnífica, taninos redondos, con un final largo e intenso, augurando una excelente evolución. Es un vino que refleja con fidelidad la personalidad de su viñedo y la maestría de su elaboración”.
Esta bodega ribereña mantiene, desde hace años, una filosofía basada en la sostenibilidad y cuidado de la naturaleza que la rodea. Situada en un meandro del río Duero y abrazada por un bosque de pino centenario, es un remanso de paz en el que el viñedo –calificado en ecológico – crece entre pinos y en el que se unen tres variedades: Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot con los que se elaboran los vinos Pruno y Finca Villacreces.