por RetailActual 28 de mayo, 2014 Empresa comentarios Bookmark and Share
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De las 35 variedades recuperadas, dos ya se están utilizando y otras seis están en fase de experimentación por su gran interés enológico. Ésta es una pre-filoxérica desconocida que toma el nombre de Selma y podría estar disponible en 3 años a nivel comercial.

Bodegas Torres reintroduce en la DO Penedès la primera variedad blanca autóctona de esta región vitivinícola, que ha conseguido recuperar.  Tras un largo proceso iniciado hace casi 15 años con el descubrimiento de una vieja cepa en su finca de Aiguaviva, en la zona del Montmell, la familia Torres apuesta ahora por esta variedad blanca por su gran potencial enológico, plantándola de manera experimental, mediante la técnica del reinjerto, en esta finca.

Se trata de una variedad pre-filoxérica desconocida que toma el nombre de Selma en referencia al pueblo abandonado del mismo nombre situado en el macizo del Montmell, a poca distancia de la población donde fue descubierta. Sus vinos presentan matices vegetales y un punto especiados, sobre un fondo de fruta de árbol que recuerda las manzanas amarillas. En boca, son largos, con nervio y buena acidez.

Según Miguel Torres Maczassek, director general de Bodegas Torres, "supone el inicio de la recuperación de las variedades blancas ancestrales catalanas. En estos momentos tenemos dos variedades tintas antiguas, la garró y la querol, que ya utilizamos en nuestro Grans Muralles. Selma es la primera variedad blanca que conseguimos recuperar”. Según sus previsiones, en tres años podrán tener las primeras cosechas que permitirán probar este vino a nivel comercial.

Más de 30 años de investigación
Actualmente, la bodega trabaja con 35 variedades ancestrales desconocidas, de las cuales 6 tienen un gran interés enológico, sin contar las dos variedades que ya se están utilizando. Además, algunas de ellas están demostrando ser muy resistentes a las altas temperaturas y a la sequía, lo que las hace especialmente interesantes ante el cambio climático.

La firma lleva más de treinta años investigando para recuperar variedades ancestrales. El impulsor fue Miguel A. Torres, miembro de la cuarta generación y actual presidente de la compañía, quien, tras cursar viticultura en la Universidad de Montpellier, puso en marcha el proyecto con la ayuda del entonces jefe de viticultura, Miquel Porta, en 1983. El primer paso consistió en hacer un llamamiento a los agricultores catalanes a través de la prensa local y comarcal, para que notificaran el hallazgo de viejas cepas que no supieran identificar.

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